Pollo Campero, marca insignia de CMI, Corporación Multi Inversiones, continúa destacando en el mercado internacional gracias a su enfoque en la optimización operativa. Para garantizar una experiencia excepcional, tanto para colaboradores como para clientes, la cadena ha implementado mejoras significativas en el diseño de sus restaurantes. Estas innovaciones han permitido reducir el número de pasos que da un trabajador durante un turno, pasando de 18,000 a 9,500, mejorando el bienestar, la productividad y la satisfacción laboral.
Según Blas Escárcega, vicepresidente de Desarrollo de Franquicias de Pollo Campero, esta reconfiguración de espacios operativos también impacta positivamente en la velocidad de atención al cliente y en la rentabilidad del negocio. “Cada paso ahorrado reduce costos operativos y mejora la experiencia de nuestros consumidores,” explicó a Bloomberg.
Innovaciones en diseño y servicio
Los cambios en los restaurantes se enfocan en un diseño compacto y eficiente. En Orlando, Florida, uno de los nuevos locales modelo presenta una cocina central optimizada que permite separar las áreas de autoservicio y consumo en restaurante. Este rediseño, que reduce en un 9% el tamaño total de la tienda y disminuye un 20% los asientos, responde a las tendencias de consumo sobre la marcha que surgieron tras la pandemia.
Además, el autoservicio se ha reforzado con tecnologías como pizarras digitales para agilizar los pedidos. Estas innovaciones logran mejorar la experiencia del cliente, a la vez que optimizan el flujo de atención, logrando tiempos de despacho de tres minutos en autoservicio y cinco minutos en el restaurante.
Pollo Campero, hacia el crecimiento sostenible
Las mejoras operativas son estrategias de eficiencia, pero también son la base de un plan ambicioso de crecimiento. Pollo Campero busca duplicar su presencia en Estados Unidos, pasando de 100 a 250 restaurantes para 2027. El nuevo diseño, que reduce un 10% los costos de construcción, es clave para alcanzar esta meta de manera sostenible.
Además, estas medidas alinean a la marca con la tendencia del sector de optimizar recursos en respuesta al aumento de costos operativos y laborales. Mientras otras cadenas experimentan con tecnologías como la automatización o la inteligencia artificial, Pollo Campero demuestra que la mejora operativa puede lograrse también mediante el rediseño estratégico de espacios y procesos.
Pollo Campero integra innovación operativa y enfoque en el cliente en cada paso de su estrategia. Desde el rediseño de restaurantes hasta un servicio más ágil y eficiente, la marca demuestra cómo la eficiencia beneficia la experiencia del cliente, y la sostenibilidad de su crecimiento internacional. Este compromiso con la excelencia asegura que Pollo Campero continúe posicionándose en la industria de comida rápida, ofreciendo sabores únicos y un modelo de gestión innovador y exitoso.

























