En CMI, Corporación Multi Inversiones, la sostenibilidad es un pilar estratégico que guía la visión del negocio. Por eso, con el propósito de compartir buenas prácticas, la corporación participó en el SUMMIT de Sostenibilidad e Inversión 2025, organizado por AmCham El Salvador. Durante el evento, CMI presentó un caso de éxito que demuestra cómo la economía circular puede integrarse de forma práctica al modelo de negocio, aportando soluciones concretas. 

El proyecto transforma el aceite vegetal usado de sus restaurantes en un recurso valioso, creando un impacto ambiental positivo que se extiende hasta Europa.

Un modelo que convierte residuos en valor

Un residuo que antes generaba una preocupación medioambiental se ha convertido en una oportunidad de negocio sostenible. CMI Alimentos, a través de sus marcas Pollo Campero y Don Pollo, ha implementado un sistema de recolección en sus 315 establecimientos en El Salvador. Mensualmente, se recolectan más de 48 toneladas de aceite usado, un recurso que se reutiliza y que se transforma en energía. Esta cantidad permite que aproximadamente 35 autobuses urbanos sean movilizados cada mes en Europa, un continente con un fuerte compromiso con las energías verdes. 

Con el desarrollo de este proyecto, se han evitado emisiones de más de 2,700 toneladas de dióxido de carbono.

El proceso detrás del impacto global

La iniciativa de economía circular de CMI es un reflejo de una operación meticulosa y coordinada. Desde el primer día, se establecieron procesos claros para asegurar la eficiencia y trazabilidad del aceite. De esta forma, cada etapa ha sido diseñada para generar un resultado tangible.

El proceso se lleva a cabo de la siguiente forma:

  • Recolección cuidadosa: en las cocinas de los restaurantes, el aceite es almacenado en contenedores especiales por personal debidamente capacitado.
  • Transporte y exportación: unidades autorizadas se encargan de recolectar el residuo y trasladarlo al punto de exportación en El Salvador.
  • Transformación en Europa: el aceite es exportado para ser transformado en biodiésel, una fuente de energía renovable utilizada en transporte público, sistemas de calefacción y aplicaciones industriales.

El éxito del proyecto ha requerido un fuerte compromiso interno, cumplimiento normativo y una transformación cultural que ha involucrado a todos los colaboradores.

Un liderazgo comprometido con el futuro

Detrás de cada iniciativa de CMI hay un liderazgo que impulsa una visión integral de desarrollo. Proyectos como este son posibles gracias a la guía de Juan José Gutiérrez Mayorga, Presidente Chairman de CMI Alimentos, Felipe Bosch Gutiérrez, Presidente Chairman de CMI Capital y Juan Luis Bosch Gutiérrez, Chairman de La Junta Directiva de CMI, quienes han consolidado una cultura que integra la sostenibilidad a la gestión diaria. Este enfoque estratégico demuestra la sinergia entre las agrupaciones de negocio de la corporación para generar soluciones innovadoras con un impacto positivo a escala global. 

Al final, lo que mueve este proyecto, más allá del biodiésel, es la convicción de que la sostenibilidad se construye con constancia y decisiones que generan un impacto positivo profundo en las comunidades y el planeta.