La inteligencia artificial pasó a formar parte de actividades cotidianas como redactar correos, resumir documentos o generar código. ChatGPT, desarrollado por OpenAI, alcanzó recientemente 900 millones de usuarios activos semanales, reflejando el crecimiento acelerado de estas plataformas. Sin embargo, detrás de cada consulta existe un proceso de almacenamiento y análisis que suele pasar desapercibido para muchos usuarios.
De acuerdo con ESET, los mensajes enviados no permanecen únicamente en el navegador. La información es almacenada en servidores, utilizada para mantener el contexto conversacional y, dependiendo del tipo de cuenta, puede ser empleada para entrenar modelos futuros. Además, fragmentos anonimizados pueden ser revisados por especialistas humanos encargados de evaluar la seguridad y precisión de las respuestas generadas.
Cómo utilizar ChatGPT la información de los usuarios
Cada interacción enviada en ChatGPT atraviesa diferentes etapas de procesamiento. Primero, los datos son almacenados temporalmente para conservar el historial y permitir acceso desde distintos dispositivos conectados a la cuenta.
El aspecto más sensible aparece durante el entrenamiento de modelos. En las versiones gratuitas y Plus, las conversaciones pueden utilizarse para mejorar el sistema, aunque esta función puede desactivarse manualmente desde la configuración de privacidad.
Según explicó Mario Micucci, información estratégica, credenciales o código propietario podría quedar expuesto si se comparte sin medidas preventivas dentro de herramientas de inteligencia artificial.
Riesgos digitales alrededor de ChatGPT
El interés de los ciberdelincuentes también aumentó alrededor de estas plataformas. Datos recientes revelaron que más de 225.000 credenciales de acceso relacionadas con ChatGPT circularon en foros de la Dark Web durante 2024.
Los ataques suelen realizarse mediante malware tipo infostealer, diseñado para robar contraseñas, historiales y sesiones activas. Una cuenta comprometida puede contener documentos internos, estrategias comerciales o información corporativa sensible.
Para reducir riesgos, ESET recomienda aplicar estas medidas:
- Activar autenticación en dos pasos.
- Utilizar contraseñas únicas y robustas.
- Evitar compartir datos confidenciales.
- Desactivar el entrenamiento de modelos.
- Mantener antivirus y sistemas actualizados.
Las plataformas de inteligencia artificial funcionan mediante procesamiento constante de datos. Gemini y Claude también emplean mecanismos similares, aunque las versiones empresariales ofrecen políticas más estrictas respecto al entrenamiento automatizado.
El crecimiento de ChatGPT transformó la interacción digital, pero también impulsó nuevos desafíos relacionados con privacidad y protección de información. Configurar correctamente las herramientas, limitar datos sensibles y fortalecer la seguridad de acceso permite aprovechar la inteligencia artificial con mayor tranquilidad y control.























